Music Fever Virtual Academy

En noviembre del 2019, la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio sobre la relación que existe entre las artes y la salud.

El reporte afirma que comprometerse con actividades artísticas desde edades tempranas representa una dimensión adicional para mejorar la salud física y emocional.

Durante la pandemia, la OMS también ha recomendado constantemente realizar actividades artísticas y físicas para reducir los niveles de estrés, mejorar el sistema inmunitario y prevenir la ansiedad y la depresión.

En procura de abrir nuevos espacios para el desarrollo artístico de niñas, niños y adolescentes, hemos creado Music Fever Virtual Academy, una propuesta virtual para la formación artística en distintas áreas, con la calidad de los programas Music Fever y el sello de Laus Deo Corporation.

En estos cursos, los estudiantes no solo se desarrollarán en el área artística de su preferencia, sino que, además, tendrán un espacio de entretenimiento y diversión semanal, que les dará la posibilidad de cambiar su rutina y despejar su mente de las actividades cotidianas.

El programa cuenta con profesores especializados en cada área artística y formados en la metodología pedagógica de Music Fever.

En este catálogo encontrará la oferta de cursos disponibles hasta la fecha. Para cualquier consulta adicional puede comunicarse con Nelson Leitón, coordinador del programa, al correo electrónico nelsonleiton@lausdeocorporation.com

https://www.facebook.com/musicfeverld

Virtual Summer Camp

¿Busca actividades artísticas recreativas para estas vacaciones?

El campamento virtual de Music Fever le ofrece divertidas y variadas posibilidades para disfrutar momentos entretenidos y saludables desde casa.

Fecha: 6, 7 y 8 de julio de 2020.

Inscripciones: https://forms.gle/V4YZs7cSUEvg2zsW9

Forma de pago:

Banco Nacional, Choral Fever S.A., cédula jurídica 3 101 460858

IBAN: CR27015100410010108165

SINPE Móvil: 70138055

 

 

Educar para la vida a través de la música

El cerebro humano necesita el arte. Desde los primeros años de vida, los niños cantan, dibujan y bailan, actividades imprescindibles para su desarrollo psicomotor, emocional y cognitivo y que constituyen, a la vez, espacios para la diversión y el esparcimiento.
Son muchos los indicios neuronales que justifican por qué la música, y el arte en general, debe ser parte de la formación de los niños y las niñas desde sus primeros años de vida.

El cerebro humano necesita el arte. Desde los primeros años de vida, los niños cantan, dibujan y bailan, actividades imprescindibles para su desarrollo psicomotor, emocional y cognitivo y que constituyen, a la vez, espacios para la diversión y el esparcimiento.
Son muchos los indicios neuronales que justifican por qué la música, y el arte en general, debe ser parte de la formación de los niños y las niñas desde sus primeros años de vida: escuchar música (y todavía mejor, practicarla) tiene grandes beneficios; entre otros, mejora la memoria a largo plazo y la memoria de trabajo, aumenta la capacidad de concentración, favorece la psicomotricidad y las habilidades de lectoescritura, promueve el pensamiento creativo y, en general, aumenta el rendimiento cognitivo.

Sin embargo, como lo manifiesta la psicóloga cognitiva Elizabeth Spelke, la importancia de la educación musical no debe centrarse en los beneficios externos (como la mejora del pensamiento lógico-matemático, del que mucho se ha hablado), sino en los beneficios inherentes al arte; particularmente, aquellos relacionados con el desarrollo emocional y social.

En efecto, quizá el mayor aporte de la música es que colabora en nuestro desarrollo psíquico y emocional, pues facilita el equilibrio necesario para alcanzar un adecuado nivel de bienestar y felicidad. “Escuchar y hacer música desarrolla la sensibilidad, la creatividad y la capacidad de abstracción o análisis”(Lacárcel, 2003). Su función, entonces, no es estrictamente educativa, y por tanto, no debemos considerarla como una materia más entre las mal llamadas “materias especiales”.

El gran aporte de la enseñanza musical se enmarca dentro de lo que se conoce como “educación para la vida”. Frente a los enormes desafíos que afrontan los niños de hoy en una sociedad marcada por la violencia, la degradación ambiental y la discriminación, es necesario el establecimiento e impulso de sistemas educativos que vayan más allá de la aritmética, las ciencias naturales y la alfabetización; es indispensable preparar a nuestros niños para que puedan desenvolverse en el mundo actual y el del futuro; y ese mundo demanda no solo conocimiento, sino habilidades sociales y fortalecimiento afectivo.

En ese sentido, la música está asociada a nuestro desarrollo emocional y, por ello, nos permite ver el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda, más empática y, principalmente, más feliz.

 

Pilar Venegas

Directora Académica

Laus Deo Corporation

(Fotografía tomada de: http://www.lasemilladelser.com)